Otra de las páginas que plasma de manera cómica y llamativa la maternidad:
https://diariodeunaendorfina.com/
Esta es la última que he descubierto, y por lo poco que he podido leer me ha gustado mucho.
lunes, 31 de julio de 2017
domingo, 30 de julio de 2017
Lactancia
Una vez que nace tu bebé y llega ese esperado momento, vienen las dudas sobre su alimentación, y no todo es color de rosa.
Durante el embarazo te has estado informando y te has decidido por la lactancia materna: dar el pecho es lo mejor para mí y para mi bebé, es el mejor alimento y es un vínculo único y especial.
Cuando por fin tienes al bebé en tus brazos, te apresuras por comenzar la lactancia. Aprovechas ese piel con piel en los primeros minutos de vida, en la primera media hora, todavía en el paritorio. Cuesta que el bebé se coja al pecho, es normal, no se nace enseñado. Y cuando ya le ves bien enganchado con su reflejo de succión dices: "qué fácil ha sido, qué suerte".
Pues no, siento decirte, que lo que parecía tan fácil y tan bonito, luego empieza a complicarse.
Una mala posición hace que haya un mal agarre, el bebé tira del pezón, y empiezan a salir grietas.
El bebé tiene que estar en posición horizontal, y tocando tu barriga con su barriga.
Pasados los primeros días de lactancia, surge otro imprevisto. El bebé hace su toma, llora, tira del pecho, no se sacia aunque le des los dos pechos.
"Ay, ay, ay ¿a que no tengo suficiente leche?"
Tranquila mamá, respira hondo, infórmate, y sigue adelante puesto que, en este momento, muchas introducen lactancia artificial (biberón) y dejan de amamantar.
Esto que le pasa a tu bebé es que habéis llegado a la primera crisis de lactancia. El bebé necesita más leche, y la forma de que el pecho produzca más cantidad es succionando más a menudo.
Existen varias crisis de lactancia, por etapas. La forma de pasarlas es dale el pecho a demanda aunque te pida cada 5 minutos, para aumentar la producción. Pasa en dos o tres días, incluso antes.
Y, por si fuera poco, el bebé llora y llora a menudo, le ves estirarse, hacer fuerza, retorcerse.
"¿Serán esos cólicos del lactante?"
En mi caso, mis tres hijos han pasado por esto y ha tenido una solución muy fácil.
Resulta que, si yo tomo leche, mis niños lloran mucho y en sus heces se ven como hilitos de mucosidad. Esto se conoce como "Alergia a la proteína de la vaca" (APLV)
Generalmente se pasa solo, en el caso de mis hijos sobre los tres o cuatro meses.
La proteína de la vaca es demasiado fuerte para su pequeño estómago y eso les causa ese dolor. Suprimiendo de mi dieta todos los lácteos, solucionado.
Poco a poco voy probando, si veo que le molesta, sigo sin tomar, hasta que me doy cuenta de que ya está bien tanto si tomo lácteos como si no, y es el momento de poder retomar su consumo.
Aprendí que la lactancia es complicada, pero lo más hermoso del mundo.
Aprendí que ese vínculo entre madre e hijo, y ese privilegio de que se alimente de mí, no tiene precio.
Aprendí que una buena asesora de lactancia y una buena información es imprescindible para superar los baches.
Aprendí que nunca dejaré de aprender.
Durante el embarazo te has estado informando y te has decidido por la lactancia materna: dar el pecho es lo mejor para mí y para mi bebé, es el mejor alimento y es un vínculo único y especial.
Cuando por fin tienes al bebé en tus brazos, te apresuras por comenzar la lactancia. Aprovechas ese piel con piel en los primeros minutos de vida, en la primera media hora, todavía en el paritorio. Cuesta que el bebé se coja al pecho, es normal, no se nace enseñado. Y cuando ya le ves bien enganchado con su reflejo de succión dices: "qué fácil ha sido, qué suerte".
Pues no, siento decirte, que lo que parecía tan fácil y tan bonito, luego empieza a complicarse.
Una mala posición hace que haya un mal agarre, el bebé tira del pezón, y empiezan a salir grietas.
El bebé tiene que estar en posición horizontal, y tocando tu barriga con su barriga.
Pasados los primeros días de lactancia, surge otro imprevisto. El bebé hace su toma, llora, tira del pecho, no se sacia aunque le des los dos pechos.
"Ay, ay, ay ¿a que no tengo suficiente leche?"
Tranquila mamá, respira hondo, infórmate, y sigue adelante puesto que, en este momento, muchas introducen lactancia artificial (biberón) y dejan de amamantar.
Esto que le pasa a tu bebé es que habéis llegado a la primera crisis de lactancia. El bebé necesita más leche, y la forma de que el pecho produzca más cantidad es succionando más a menudo.
Existen varias crisis de lactancia, por etapas. La forma de pasarlas es dale el pecho a demanda aunque te pida cada 5 minutos, para aumentar la producción. Pasa en dos o tres días, incluso antes.
Y, por si fuera poco, el bebé llora y llora a menudo, le ves estirarse, hacer fuerza, retorcerse.
"¿Serán esos cólicos del lactante?"
En mi caso, mis tres hijos han pasado por esto y ha tenido una solución muy fácil.
Resulta que, si yo tomo leche, mis niños lloran mucho y en sus heces se ven como hilitos de mucosidad. Esto se conoce como "Alergia a la proteína de la vaca" (APLV)
Generalmente se pasa solo, en el caso de mis hijos sobre los tres o cuatro meses.
La proteína de la vaca es demasiado fuerte para su pequeño estómago y eso les causa ese dolor. Suprimiendo de mi dieta todos los lácteos, solucionado.
Poco a poco voy probando, si veo que le molesta, sigo sin tomar, hasta que me doy cuenta de que ya está bien tanto si tomo lácteos como si no, y es el momento de poder retomar su consumo.
Aprendí que la lactancia es complicada, pero lo más hermoso del mundo.
Aprendí que ese vínculo entre madre e hijo, y ese privilegio de que se alimente de mí, no tiene precio.
Aprendí que una buena asesora de lactancia y una buena información es imprescindible para superar los baches.
Aprendí que nunca dejaré de aprender.
domingo, 23 de julio de 2017
Madre primeriza
Cuando vas a ser mamá por primera vez, aprovechas los nueve meses del embarazo para buscar información, para prepararte para esta nueva vida que comienza.
Y aunque no quieras saber, cosa que sería raro, encontrarás demasiada gente que quiera enseñarte, contarte su experiencia, y parecer un súper profesional de la maternidad/paternidad.
Lo primero que hay que recordar aquí es que cada embarazo, cada parto, cada madre, cada bebé, y cada familia, es un mundo completamente diferente del resto.
Y que lo que a alguien le pasó, le fue mal o le fue bien, no a todos nos vale por igual.
Pero oye, que está muy bien informarse; y que cada cual es muy libre de elegir sus ideas y de querer creer la información de cierta persona conocida, cierto libro, etc.
En la mayoría de los casos, la futura mamá cuenta con una madre, suegra, hermana, amiga, o quien sea, que le acompañará con su experiencia y conocimientos.
Pero, aún así, y sobre todo cuando no se cuenta con este apoyo, miles de dudas nos vienen a la cabeza.
- El parto, cuidados antes y después, complicaciones que puedan surgir.
- El recién nacido, qué necesita, cómo son los primeros días, riesgos.
- Temores a no hacerlo bien, a no ser capaz.
- Lactancia materna o artificial.
- Chupete o no chupete.
- El sueño del bebé, sus ritmos, cuna, colecho.
Y con una larga lista de dudas y miedos que nos van surgiendo pasa el embarazo, acumulamos información, guardamos revistas o recortes de éstas, añadimos mil enlaces web a los favoritos, y nos vemos más preparadas para afrontar la maternidad.
Pues, siento decirte, que no, que no es suficiente todo lo que has preguntado, leído y aprendido.
Porque cuando llegue el bebé surgirán otras muchas cosas nuevas que ni te habías planteado. Y, puede que, lo que tú habías pensado que harías, no encaje con tu bebé y tengas que cambiar de ideas.
Pero no te preocupes, ¡lo vas a hacer bien!
Aprendí que no todo vale.
Aprendí que nunca se deja de aprender.
Aprendí que lo importante es nuestro amor de madres, que nos hará buscar constantemente lo mejor.
Y aunque no quieras saber, cosa que sería raro, encontrarás demasiada gente que quiera enseñarte, contarte su experiencia, y parecer un súper profesional de la maternidad/paternidad.
Lo primero que hay que recordar aquí es que cada embarazo, cada parto, cada madre, cada bebé, y cada familia, es un mundo completamente diferente del resto.
Y que lo que a alguien le pasó, le fue mal o le fue bien, no a todos nos vale por igual.
Pero oye, que está muy bien informarse; y que cada cual es muy libre de elegir sus ideas y de querer creer la información de cierta persona conocida, cierto libro, etc.
En la mayoría de los casos, la futura mamá cuenta con una madre, suegra, hermana, amiga, o quien sea, que le acompañará con su experiencia y conocimientos.
Pero, aún así, y sobre todo cuando no se cuenta con este apoyo, miles de dudas nos vienen a la cabeza.
- El parto, cuidados antes y después, complicaciones que puedan surgir.
- El recién nacido, qué necesita, cómo son los primeros días, riesgos.
- Temores a no hacerlo bien, a no ser capaz.
- Lactancia materna o artificial.
- Chupete o no chupete.
- El sueño del bebé, sus ritmos, cuna, colecho.
Y con una larga lista de dudas y miedos que nos van surgiendo pasa el embarazo, acumulamos información, guardamos revistas o recortes de éstas, añadimos mil enlaces web a los favoritos, y nos vemos más preparadas para afrontar la maternidad.
Pues, siento decirte, que no, que no es suficiente todo lo que has preguntado, leído y aprendido.
Porque cuando llegue el bebé surgirán otras muchas cosas nuevas que ni te habías planteado. Y, puede que, lo que tú habías pensado que harías, no encaje con tu bebé y tengas que cambiar de ideas.
Pero no te preocupes, ¡lo vas a hacer bien!
Aprendí que no todo vale.
Aprendí que nunca se deja de aprender.
Aprendí que lo importante es nuestro amor de madres, que nos hará buscar constantemente lo mejor.
jueves, 20 de julio de 2017
Cosa de dos
Puesto que la pareja es cosa de dos, la crianza y educación de los hijos también lo es.
Puede que, en un principio, la pareja no comparta ciertas ideas o formas de actuar; pero, probablemente, sea por desconocimiento.
Por eso, es importante que cada uno tenga una explicación lógica que defienda sus ideas, y entre los dos valorar qué es lo más adecuado para los hijos.
También, dependiendo de la forma de vida de cada pareja, y dependiendo del momento y la situación concreta en que se encuentre, la forma de actuar se verá influida.
En nuestro caso, los dos hemos ido aprendiendo juntos, y aceptando las decisiones juntos.
El apoyo en la pareja, la tranquilidad de saber que no vas a ser juzgado por el otro decidas lo que decidas, y el poder compartir cada información nueva que vamos aprendiendo, es algo enriquecedor y muy positivo para la familia, tanto la pareja como los hijos.
Aprendí que aprender es cosa de dos.
Aprendí que lo realmente importante es ir avanzando juntos.
Aprendí que las diferencias nos hacen una familia perfectamente imperfecta.
Puede que, en un principio, la pareja no comparta ciertas ideas o formas de actuar; pero, probablemente, sea por desconocimiento.
Por eso, es importante que cada uno tenga una explicación lógica que defienda sus ideas, y entre los dos valorar qué es lo más adecuado para los hijos.
También, dependiendo de la forma de vida de cada pareja, y dependiendo del momento y la situación concreta en que se encuentre, la forma de actuar se verá influida.
En nuestro caso, los dos hemos ido aprendiendo juntos, y aceptando las decisiones juntos.
El apoyo en la pareja, la tranquilidad de saber que no vas a ser juzgado por el otro decidas lo que decidas, y el poder compartir cada información nueva que vamos aprendiendo, es algo enriquecedor y muy positivo para la familia, tanto la pareja como los hijos.
Aprendí que aprender es cosa de dos.
Aprendí que lo realmente importante es ir avanzando juntos.
Aprendí que las diferencias nos hacen una familia perfectamente imperfecta.
miércoles, 19 de julio de 2017
¿Y qué es la familia?
Está claro que todos necesitamos en algún momento el calor de una familia, sentirnos apoyados, queridos, sentir que no estamos solos, saber que podemos contar con alguien...
Pero no siempre lo encontramos. Y, si lo encontramos, puede que no sea en las personas las que, se supone, debería ser.
Discrepo un poco con esta frase: "Pase lo que pase,el calor de la familia no se consigue en otra parte.
Porque la vida me ha demostrado una y otra vez que la familia (de sangre, de apellidos), al menos en mi caso, no te apoya en nada y, más bien, te deja a un lado o te apuñala por detrás.
Está claro que no generalizo, puesto que hay personas muy importantes para mi en mi familia que me han dado mucho y sin las que, hoy por hoy no sería quien soy.
Pero, una gran mayoría de familia y parientes, no se merece ni llamarse familia.
Ahora bien, como la RAE da varias definiciones de familia, me quedo con que la familia es el grupo de personas relacionadas entre sí y que comparten mucho, simplemente.
Por eso, gracias a esos amigos que nos han dado en más de una ocasión ese calor de familia, que nos han demostrado una y otra vez que podemos contar con ellos.
Los amigos son la familia que uno elije.
A veces los amigos son tu mejor familia.
Y por eso, aprendí que la mejor familia para mis hijos son aquellas personas que son una familia para mí, aunque no nos una sangre ni apellidos.
Pero no siempre lo encontramos. Y, si lo encontramos, puede que no sea en las personas las que, se supone, debería ser.
Discrepo un poco con esta frase: "Pase lo que pase,el calor de la familia no se consigue en otra parte.
Porque la vida me ha demostrado una y otra vez que la familia (de sangre, de apellidos), al menos en mi caso, no te apoya en nada y, más bien, te deja a un lado o te apuñala por detrás.
Está claro que no generalizo, puesto que hay personas muy importantes para mi en mi familia que me han dado mucho y sin las que, hoy por hoy no sería quien soy.
Pero, una gran mayoría de familia y parientes, no se merece ni llamarse familia.
Ahora bien, como la RAE da varias definiciones de familia, me quedo con que la familia es el grupo de personas relacionadas entre sí y que comparten mucho, simplemente.
Por eso, gracias a esos amigos que nos han dado en más de una ocasión ese calor de familia, que nos han demostrado una y otra vez que podemos contar con ellos.
Los amigos son la familia que uno elije.
A veces los amigos son tu mejor familia.
Y por eso, aprendí que la mejor familia para mis hijos son aquellas personas que son una familia para mí, aunque no nos una sangre ni apellidos.
Quiero hacerlo yo
Cuando hablo con algunas personas, deben pensar de mí que soy la más tonta del mundo porque me cargo de trabajo y responsabilidades yo sola.
Pero es que, bien dice el dicho, sarna con gusto no pica.
En lo referente a mis hijos, me gusta ser yo quien haga las cosas.
Desde que han nacido, los tres, se han alimentado de lactancia materna, lo que ha hecho que sólo yo pueda darles de comer. Y me encanta. Ver cómo disfrutan comiendo de mi, sentir su calor, ver esa mirada. Es una sensación de amor incomparable.
Cambiarles los pañales, podría hacerlo otra persona, pero me gusta hacerlo yo, y ver si se les ha enrojecido esa zona, si todo está normal, etc.
La hora del baño, también podría ayudarme alguien, pero me gusta ser yo quien lo haga.
Y así con un largo etcétera, porque quiero ser yo quien haga las cosas relacionadas con mis pequeños. Me encanta, disfruto haciéndolo yo.
Y ahí es donde mucha gente debe pensar que tengo un marido machista, que no me ayuda, que me tiene esclavizada.
Pero también mucha gente puede ver que soy yo la egoísta, la que quiero a mis hijos para mi solita.
Además de los niños, hay otras muchas cosas que hacer en una casa, y como familia en general.
Y yo prefiero que me ayuden a preparar la comida, a limpiar, hacer las compras, y otro tipo de cosas.
Y prefiero también dejar a mis hijos comidos, aseados y tranquilos para que jueguen con su padre, o para descansar, o para lo que sea, mientras yo me doy una merecida ducha, o me tomo tranquila un café, o me como un helado que bien me he ganado.
Aprendí que lo más bonito para mí es hacer las cosas de mis hijos, y si necesito ayuda que me la presten en otras cosas.
Aprendí que me quedo más tranquila habiendo hecho yo las cosas.
Aprendí que disfruto de un merecido descanso o capricho después de un hermoso trabajo de ser madre.
Pero es que, bien dice el dicho, sarna con gusto no pica.
En lo referente a mis hijos, me gusta ser yo quien haga las cosas.
Desde que han nacido, los tres, se han alimentado de lactancia materna, lo que ha hecho que sólo yo pueda darles de comer. Y me encanta. Ver cómo disfrutan comiendo de mi, sentir su calor, ver esa mirada. Es una sensación de amor incomparable.
Cambiarles los pañales, podría hacerlo otra persona, pero me gusta hacerlo yo, y ver si se les ha enrojecido esa zona, si todo está normal, etc.
La hora del baño, también podría ayudarme alguien, pero me gusta ser yo quien lo haga.
Y así con un largo etcétera, porque quiero ser yo quien haga las cosas relacionadas con mis pequeños. Me encanta, disfruto haciéndolo yo.
Y ahí es donde mucha gente debe pensar que tengo un marido machista, que no me ayuda, que me tiene esclavizada.
Pero también mucha gente puede ver que soy yo la egoísta, la que quiero a mis hijos para mi solita.
Además de los niños, hay otras muchas cosas que hacer en una casa, y como familia en general.
Y yo prefiero que me ayuden a preparar la comida, a limpiar, hacer las compras, y otro tipo de cosas.
Y prefiero también dejar a mis hijos comidos, aseados y tranquilos para que jueguen con su padre, o para descansar, o para lo que sea, mientras yo me doy una merecida ducha, o me tomo tranquila un café, o me como un helado que bien me he ganado.
Aprendí que lo más bonito para mí es hacer las cosas de mis hijos, y si necesito ayuda que me la presten en otras cosas.
Aprendí que me quedo más tranquila habiendo hecho yo las cosas.
Aprendí que disfruto de un merecido descanso o capricho después de un hermoso trabajo de ser madre.
lunes, 17 de julio de 2017
La imagen que me define
He de reconocer que me encantan las imágenes que reflejan de manera sencilla y graciosa las cosas que vivimos las madres, y también los padres, en nuestro día a día.
Esta vez en francés, es Héloïse Weiner - It's a mum's life quien me saca una sonrisa con sus viñetas como ésta.
(La traducción es adaptada a mi, no literal)
Lo que imagino que la gente piensa cuando voy con mis tres hijos:
- Qué super mamá.
- Qué niños tan bonitos.
- Ella se ve realmente feliz.
- Su mochila de porteo es magnífica.
- Qué super mamá.
- Qué niños tan bonitos.
- Ella se ve realmente feliz.
- Su mochila de porteo es magnífica.
Lo que ellos piensan realmente:
- Pobrecilla
- Debería decirle que su falda está enganchada en la mochila.
- Ella parece cansada.
- Me pregunto cuál de los tres no ha sido buscado.
- Pobre niño, lleva los calcetines desemparejados
- Pobrecilla
- Debería decirle que su falda está enganchada en la mochila.
- Ella parece cansada.
- Me pregunto cuál de los tres no ha sido buscado.
- Pobre niño, lleva los calcetines desemparejados
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